Ancha es Castilla
 

La reina Juana I de Castilla, la que será conocida como Juana la Loca, acompañada de su bufón Horacio y de Casilda, la única criada y sirvienta que le han permitido tener, se encuentra encerrada en le Castillo de Tordesillas.

Aburrida de tan triste y dramática situación la reina Juana pide a su bufón que le entretenga recordándole los momentos más significativos que han conformado la historia de su reino. Horacio, sirviéndose de su gran descaro y afilada mirada cargada de humor e ironía, accederá a hacerlo eligiendo para ello momentos y personajes tan significativos como: Fernán González, el Cid, los Reyes Católicos o instituciones tan poderosas como el Santo Oficio.

De esta forma ante la reina cobrarán vida una serie de divertidas escenas llenas de humor y desatino. De esta entretenida y divertida manera, la reina pasará las horas hasta que Padilla, Bravo y Maldonado, los Comuneros, se presenten en el castillo con el fin de pedir a Juana que sea su reina y legitimar de esta manera su revuelta, rompiendo definitivamente la incierta paz y frágil sosiego al que tan costosamente han llegado nuestros tres personajes.

Volver